Destacado dramaturgo y novelista costarricense.
Es considerado uno de los principales impulsores del movimiento
teatral costarricense contemporáneo, no solo por su
producción literaria sino también por su intensa
actividad docente universitaria. Dirigió el Teatro
Universitario y posteriormente se convirtió en fundador y
primer director de la Escuela de Artes Dramáticas, ambas
entidades de la Universidad de Costa Rica. Su formación en el campo teatral se vio
muy enriquecida con su participación directa en importantes
centros europeos (sobre todo Londres y París),
estadounidenses (Nueva York) y mexicanos. También se ha
dedicado a una intensa labor de dirección teatral, con obras
representadas en Costa Rica y en el exterior. Tanto por su
producción teatral, por su narrativa y sus contribuciones
fundamentales a la cultura y al arte, se le otorgó el Premio
de Cultura «Magón», el más importante
galardón del Estado costarricense; además, ha
recibido en varias ocasiones el Premio Nacional «Aquileo J.
Echeverría». La obra teatral la integran títulos como
Los profanos (1960), Ese algo de Dávalos
(1960), La colina (1968), En el séptimo
círculo (1982), Punto de referencia (1983), La
casa (1984), Una aureola para Cristóbal (1991).
También es autor de las novelas El pasado es un
extraño país (1993), Punto de referencia
(2001), ésta basada en su obra teatral y Los días que fueron (2007). Ingresó como miembro de número a
la Academia Costarricense de la Lengua en 1990. Presentó como su discurso de
incorporación su obra Una aureola para Cristóbal que respondió el académico
D. Alberto F. Cañas. Ocupa la silla L, de esta
institución.