Poeta costarricense con una reconocida obra
literaria, merecedora en varias ocasiones del Premio «Aquileo
J. Echeverría» y un accésit al Premio Adonais,
de Madrid. Sus estudios en filología española en la
Universidad de Costa Rica los complementó con un
posgrado en Filología Hispánica en Nueva York.
Ejerce la docencia en la cátedra de Comunicación y
Lenguaje en la Universidad de Costa Rica. Ha residido, por
temporadas, en Madrid, Jerusalén y Nueva York. Ha participado en numerosas actividades sobre
literatura y cultura, simposios, encuentros literarios, charlas y
recitales en Costa Rica y en el exterior. Su obra poética, que goza de notable
difusión, la integran títulos como Reloj de
siempre (1965), El peso vivo (1968), Los pasos
terrestres (1976), Hora de lejanías (1982),
Los delitos de Pandora (1987), Una viajera demasiado
azul (1990), Amar en Jerusalén (1992), Costa
Rica poema a poema (1997), Poemas para arrepentidos
(2003), Casas de la memoria (2003) y Cartas a Camila
(2008). Es una de las firmantes, con Carlos Francisco Monge,
Ronald Bonilla y Laureano Albán, del Manifiesto
trascendentalista (1977). Ingresó como miembro de número a
la Academia Costarricense de la Lengua en agosto de 2006; Su discurso de incorporación titulado «El poema como búsqueda interior», lo respondió la académica Estrella Cartín de Guier.
Ocupa la silla H, de esta institución.