Filósofo costarricense, con una amplia y
fértil trayectoria intelectual, en el ámbito
universitario, político y cultural. Cuenta con un doctorado
en Filosofía, de la Universidad de Lovaina, Bélgica,
y una extensa carrera docente, de más de cuatro
décadas, en las más importantes universidades
estatales costarricenses. Ha desempeñado importantes cargos,
como Director del Departamento de Filosofía y como Decano de
la Facultad de Letras, en la Universidad de Costa Rica, y como
Ministro de Cultura, durante el cuatrienio 1990-1994. Se le
otorgó, por su obra filosófica, el Premio Nacional
«Aquileo J. Echeverría» en la rama de
ensayo. Sus estudios y obra publicada versan
principalmente sobre historia del pensamiento contemporáneo
y sobre sus manifestaciones y desarrollo en Costa Rica. Ha participado en incontables actividades
académicas, simposios, congresos, ciclos de conferencias,
mesas redondas sobre cultura, sociedad, historia política,
teología, ética, siempre desde una
aproximación al mismo tiempo sistematizadora y
crítica. Entre sus principales libros están
Monseñor Romero (1980), Los orígenes del
pensamiento socialista en Costa Rica (1988), Las fuentes del
cristianismo social en Costa Rica (1989), Perspectivas
filosóficas del Hombre (1990), Historia del
pensamiento costarricense (1992), La identidad nacional en
la filosofía costarricense (1997), La identidad
de nuestra América (2001). Son numerosos sus escritos y
ensayos en revistas especializadas y abundantes sus
artículos periodísticos en la prensa
costarricense. Ingresó como miembro de número a
la Academia Costarricense de la Lengua en marzo de 1996, con su
discurso «Rubén Darío y la estética
del Modernismo», que respondió el académico
D. Isaac Felipe Azofeifa (†). Ocupa la silla J, de esta
institución.